Perimenopausia parte 2: Tratamientos que ayudan a navegar esta etapa.
- Sheilla R.Madera
- 24 feb 2025
- 7 Min. de lectura

(1) Tipo y momento de la terapia hormonal para la menopausia y el riesgo de cáncer de
mama: metaanálisis de participantes individuales basado en la evidencia epidemiológica mundia
Collaborative Group on Hormonal Factors in Breast Cancer
La relación entre la terapia hormonal para la menopausia (MHT, por sus siglas en inglés) y el riesgo de cáncer de mama ha generado resultados inconsistentes, especialmente en lo que respecta a los efectos a largo plazo. Este gran estudio analizó datos de más de 100,000 mujeres posmenopáusicas para clarificar estos riesgos.
Principales hallazgos:
• Tipos de MHT y riesgo: Todas las terapias hormonales, excepto los estrógenos vaginales, se asociaron con un mayor riesgo de cáncer de mama. El riesgo fue más alto en las terapias que combinan estrógenos y progestágenos, en comparación con las que usan solo estrógenos.
• Duración del uso: El riesgo aumentó de manera constante con la duración del uso. Después de 5 a 14 años de uso, las terapias combinadas mostraron un riesgo significativamente mayor (más del doble), mientras que el riesgo con estrógenos solos fue menor.
• Persistencia del riesgo: Incluso después de dejar de usar MHT, el riesgo adicional de cáncer de mama persistió por más de 10 años, especialmente si la terapia se usó durante un tiempo prolongado.
• Factores como la obesidad y la edad: En mujeres obesas, el riesgo fue menor con MHT basada solo en estrógenos. El inicio de la terapia después de los 60 años también redujo los riesgos.
Conclusión:
Si estas asociaciones son mayormente causales, 5 años de uso de MHT que combine estrógenos y progestágenos diarios, comenzando a los 50 años, podría aumentar la incidencia de cáncer de mama en aproximadamente 1 de cada 50 usuarias. Para 10 años de uso, este riesgo sería aproximadamente el doble.
(2) Nuevas Posibilidades para el Tratamiento Hormonal Vaginal en Mujeres Menopáusicas
Katarzyna Tomczyk y colaboradores
La terapia hormonal vaginal es una opción efectiva para tratar los síntomas vaginales relacionados con cambios hormonales en mujeres. Tratamientos como el estrógeno y el prasterona se usan ampliamente, especialmente para la atrofia urogenital, que puede causar sequedad, picazón, ardor y dolor durante las relaciones sexuales, afectando significativamente la calidad de vida. Estudios previos han demostrado que esta terapia mejora la elasticidad del tejido, hidrata la vagina, reduce la incontinencia urinaria y mejora la microflora vaginal, además de aliviar el dolor durante el sexo (dispareunia). También es útil antes de cirugías vaginales.
En particular, la prasterona es una opción relativamente nueva en Polonia, recomendada principalmente para tratar la dispareunia en mujeres menopáusicas. Las investigaciones destacan su eficacia y seguridad, resaltando su impacto positivo. Este estudio resume los mecanismos de acción y beneficios de estos tratamientos en la salud vaginal.
(3) Uso de Terapias a Base de Plantas y Síntomas de la Menopausia: Una Revisión Sistemática y Metaanálisis
Oscar H. Franco y colaboradores
Entre el 40% y el 50% de las mujeres en países occidentales utilizan terapias complementarias para manejar los síntomas de la menopausia, como los sofocos, los sudores nocturnos y la sequedad vaginal. Este estudio analizó el impacto de las terapias a base de plantas en estos síntomas, incluyendo investigaciones sobre fitoestrógenos (como los derivados de la soja) y otros remedios herbales.
Resultados clave:
• Los fitoestrógenos estuvieron asociados con una reducción moderada en la frecuencia diaria de sofocos y una ligera mejora en la sequedad vaginal.
• Sin embargo, no se observó una mejora significativa en los sudores nocturnos.
• Suplementos de isoflavonas de soja, tanto en la dieta como en forma de complementos, mostraron ser efectivos para aliviar los sofocos y la sequedad vaginal.
• Algunos remedios herbales también mostraron beneficios para reducir los síntomas vasomotores (sofocos y sudores), aunque no se encontraron beneficios claros con hierbas de la medicina china.
El análisis incluyó 62 estudios con 6653 mujeres, pero se encontró que muchos estudios tenían limitaciones en su calidad y presentaban un alto riesgo de sesgo en varios aspectos. Aunque las terapias a base de plantas, especialmente los fitoestrógenos, pueden ofrecer alivio moderado para algunos síntomas de la menopausia, como los sofocos y la sequedad vaginal, la calidad de la evidencia actual es desigual. Se necesitan estudios más rigurosos para confirmar su efectividad y seguridad. Las mujeres interesadas deben consultar con un profesional de salud antes de incorporar estas terapias.
(4) Cohosh Negro y Síntomas Climatéricos: Creciente Conocimiento sobre la Eficacia y Seguridad
Ana Rita Bilia y colaboradores
La terapia hormonal para tratar los síntomas de la perimenopausia y la posmenopausia a menudo incluye estrógenos, pero en los últimos años se ha debatido si sus riesgos superan sus beneficios. Esto ha llevado a que muchas mujeres busquen alternativas, especialmente en extractos de plantas.
Uno de los suplementos herbales más utilizados es el cohosh negro, una planta cuya raíz y rizoma se han empleado durante siglos para aliviar síntomas del climaterio. Su eficacia ha sido respaldada por varios estudios científicos rigurosos en los que se ha comparado con un placebo.
En cuanto a su seguridad, se han reportado efectos secundarios leves y pasajeros, como náuseas, vómitos, dolores de cabeza y mareos. Ha habido algunos casos aislados de daño hepático, pero no se ha podido confirmar que el cohosh negrohaya sido la causa directa.
Inicialmente, se pensaba que esta planta actuaba como un estrógeno, pero estudios más recientes sugieren que funciona de manera diferente: podría actuar como un modulador selectivo de los receptores de estrógeno (SERM) e influir en los sistemas de serotonina, dopamina y acetilcolina en el cuerpo.
El cohosh negro es prometedor para aliviar los síntomas de la menopausia, especialmente los sofocos y posiblemente los cambios de ánimo. Se considera seguro para su uso durante al menos seis meses, y probablemente por más tiempo. Sin embargo, se necesitan más estudios a largo plazo para confirmar su eficacia y seguridad con mayor precisión.
Enlace: https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/1934578X0700201013?icid=int.sj-abstract.citing-articles.98
(5) Eficacia de los fitoestrógenos para los síntomas de la menopausia: un metaanálisis y revisión sistemática
M-N Chen y colaboradores
Este estudio analizó si los fitoestrógenos, compuestos naturales presentes en algunas plantas como la soya y el trébol rojo, pueden ayudar a reducir los síntomas de la menopausia, especialmente los sofocos. Para ello, se revisaron estudios científicos hasta septiembre de 2013 en bases de datos médicas como Medline y Cochrane. Se incluyeron solo aquellos estudios en los que se comparaban fitoestrógenos con un placebo, participaban mujeres en la perimenopausia o posmenopausia con síntomas y se utilizaban fitoestrógenos en forma de suplemento oral.
El análisis se centró en tres aspectos principales: cambios en el Índice de Kupperman, que mide la intensidad de los síntomas menopáusicos, la reducción en la frecuencia de los sofocos y la presencia de efectos secundarios en comparación con el placebo. De los 543 estudios revisados, solo 15 cumplían con los requisitos de calidad. La edad de las participantes oscilaba entre 48 y 60 años, y la duración de los tratamientos variaba entre 3 y 12 meses.
Los resultados mostraron que los fitoestrógenos ayudaron a reducir significativamente los sofocos en comparación con el placebo. Sin embargo, no se observaron mejoras claras en otros síntomas generales de la menopausia, medidos a través del Índice de Kupperman. En cuanto a la seguridad, no se encontraron diferencias importantes en los efectos secundarios entre las mujeres que tomaron fitoestrógenos y aquellas que recibieron placebo.
(6) Estudio Cuantitativo sobre la Eficacia de la Acupuntura en el Tratamiento de los Sofocos Menopáusicos y su Comparación con Fármacos No Hormonales
Tin Li y colaboradores
Este estudio tuvo como objetivo comparar la eficacia de la acupuntura con la acupuntura simulada (sham), los fármacos no hormonales y las píldoras placebo, con el fin de proporcionar información cuantitativa útil para establecer guías de tratamiento para los sofocos en la menopausia.
Se realizó una búsqueda exhaustiva en bases de datos públicas para identificar ensayos clínicos aleatorizados sobre el uso de la acupuntura en mujeres menopáusicas con sofocos. Se desarrolló un modelo de análisis a lo largo del tiempo para describir la eficacia de la acupuntura tradicional y electro-acupuntura, comparándola con la eficacia de los fármacos no hormonales y los placebos reportados en la literatura.
Se incluyeron 17 estudios con un total de 1,123 participantes. La calidad de los estudios fue de moderada a alta, sin un riesgo evidente de sesgo. Se encontró que el número inicial de sofocos diarios influía en la eficacia de la acupuntura y la acupuntura simulada.
Tras ajustar el análisis para un promedio de ocho sofocos diarios al inicio, se observó que la reducción en la frecuencia de los sofocos después de ocho semanas fue la siguiente:
• Acupuntura tradicional (TA): reducción de 3.1 sofocos/día (IC 95%: 2.8-3.4).
• Electro-acupuntura (EA): reducción de 3.6 sofocos/día (IC 95%: 3.2-4.0).
• TA&EA (análisis combinado de ambas técnicas): reducción de 3.2 sofocos/día (IC 95%: 2.9-3.5).
• Acupuntura simulada (sham): reducción de 2.6 sofocos/día (IC 95%: 2.2-3.0).
Al comparar estos resultados con los reportados en la literatura, se encontró que la electro-acupuntura tenía una eficacia comparable a la de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y de serotonina-norepinefrina (IRSN), así como a fármacos neurolépticos como la gabapentina y el escitalopram. Además, la eficacia combinada de TA&EA fue significativamente mayor que la de las píldoras placebo (reducción de 2.3 sofocos/día, IC 95%: 1.8-2.9).
La combinación de acupuntura tradicional y electro-acupuntura fue más efectiva que la acupuntura simulada y significativamente superior al placebo. La electro-acupuntura mostró mejores resultados que la acupuntura tradicional, siendo significativamente más efectiva que la acupuntura simulada y con una eficacia comparable a la de los fármacos no hormonales como los ISRS, IRSN y neurolépticos.
(7) Ejercicio para Mujeres en la Peri y Posmenopausia: Recomendaciones de Alianzas Sinérgicas entre la Medicina de la Mujer y la Psicología de la Salud para la Promoción de un Estilo de Vida Activo
Débora Godoy-Izquierdo y colaboradores
Adoptar hábitos saludables es un proceso complejo que enfrenta múltiples desafíos. A pesar de conocer los efectos negativos de ciertas conductas en la salud, muchas personas continúan con prácticas de riesgo. Las recomendaciones médicas tradicionales, aunque bien intencionadas, a menudo no logran generar cambios sostenibles en el estilo de vida. Incluso cuando las personas tienen la intención de mejorar sus hábitos, el consejo médico por sí solo no siempre es suficiente para garantizar una transformación efectiva.
Una de las razones principales de esta limitación es que los ginecólogos y otros profesionales de la salud suelen carecer de formación especializada en modificación de conducta. En este sentido, los psicólogos de la salud juegan un papel clave, ya que cuentan con la experiencia necesaria para guiar y apoyar a las personas en el proceso de cambio de hábitos. Su conocimiento en estrategias de modificación de conducta y en intervenciones psicológicas resulta invaluable para ayudar a las personas a adoptar un estilo de vida más saludable y mejorar su bienestar.
Este artículo destaca la importancia de la colaboración entre profesionales médicos, como los ginecólogos, y los psicólogos de la salud para fomentar hábitos saludables en mujeres en la peri y posmenopausia. Al establecer alianzas integradoras, se pueden desarrollar intervenciones más completas y personalizadas que combinen el conocimiento médico con estrategias de cambio de comportamiento. Esta colaboración permite cerrar la brecha entre la orientación médica y la implementación de cambios sostenibles, promoviendo un enfoque holístico que atienda las necesidades específicas de salud de las mujeres.
El objetivo final de esta sinergia es mejorar los resultados en la salud de las mujeres y contribuir a una sociedad más saludable en general.





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